
Río Grande vivió una peregrinación de fe por los 112 años del Movimiento de Schoenstatt
AustrinidadTDF
La propuesta tuvo como punto de partida la Ermita de Schoenstatt del cerro Mirador de la Cruz, en Margen Sur, un espacio de profunda significación para los integrantes del movimiento mariano en la ciudad.
La convocatoria se desarrolló bajo el lema “Madre me llamas, aquí estoy”, en coincidencia con los 112 años de la primera Alianza de Amor de Schoenstatt, acontecimiento fundacional ocurrido el 18 de octubre de 1914 en Alemania.
Además, la fecha coincidió con el Día de la Madre en Argentina, lo que otorgó un significado especial a la invitación de caminar junto a María, reconocida por los fieles como Madre de Jesús y de la Iglesia.
De acuerdo con la programación difundida por la organización, los participantes fueron convocados a concentrarse a las 17 horas en la Ermita del cerro Mirador de la Cruz, desde donde estaba previsto iniciar la caminata comunitaria alrededor de las 17:15.
La propuesta contempló un recorrido hasta la parroquia Sagrada Familia, ubicada en la intersección de Thorne y Roldán, donde se anunció una celebración eucarística a las 19:30.
También se ofreció la posibilidad de reunirse previamente en la parroquia, a las 16:30, para trasladarse en vehículos hasta el punto de partida.
La convocatoria estuvo abierta tanto a quienes deseaban realizar la caminata completa como a aquellos que preferían incorporarse durante el recorrido o esperar en oración dentro del templo.
Desde la comunidad parroquial invitaron a vivir la peregrinación mediante cantos, oraciones, conversaciones y momentos de silencio, ofreciendo el camino por las familias, los amigos y los seres queridos fallecidos.
La peregrinación también permitió poner en valor uno de los espacios históricos de la devoción mariana en Río Grande.
La Ermita de Schoenstatt fue construida originalmente en 1978 por Carlos Uribe, quien también estuvo vinculado con su remodelación, realizada el 28 de octubre de 1993.
Días antes de la celebración, el sábado 10 de octubre, integrantes del grupo Madrugadores y del Movimiento de Schoenstatt realizaron trabajos de limpieza, mantenimiento y embellecimiento del lugar para recibir a los peregrinos.
Durante esas tareas, los voluntarios descubrieron una inscripción con la fecha de la remodelación de 1993, que permanecía cubierta por la tierra.
El hallazgo tuvo un significado especial porque Carlos Uribe estuvo presente durante la jornada, permitiendo recuperar parte de la memoria de la ermita y de quienes contribuyeron a su construcción.

De esta manera, el espacio no solamente representa un lugar de oración, sino también un testimonio del compromiso de generaciones de fieles con la vida religiosa de la ciudad.
El Movimiento Apostólico de Schoenstatt nació el 18 de octubre de 1914, cuando el sacerdote alemán José Kentenich, junto a un grupo de jóvenes, dio origen a una experiencia de espiritualidad mariana que posteriormente se extendió por distintos países.
Uno de sus pilares fundamentales es la llamada Alianza de Amor con María, una propuesta espiritual que invita a los creyentes a fortalecer su relación con la Virgen y, a través de ella, profundizar su encuentro con Jesucristo.
La advocación mariana del movimiento es conocida como Madre, Reina y Victoriosa Tres Veces Admirable de Schoenstatt.
En Tierra del Fuego, sus integrantes desarrollan actividades de oración, encuentros comunitarios y acciones de servicio, manteniendo viva una tradición de espiritualidad que también se expresa mediante peregrinaciones.


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